La página-comunidad Háblame de San Sandurniño acaba de superar su artículo número 1.000. En palabras del Ayuntamiento, impulsor de la web colaborativa junto con el aula CeMIT y (por supuesto) las vecinas y vecinos del término municipal, el hecho de haberse conseguido dicha cifra "da buena cuenta de la salud de un proyecto nacido hace cinco años, con motivo del Día de las Letras Gallegas y del Día de Internet". El Gobierno local también recuerda, averiguando en los orígenes de la iniciativa, que esta tuvo su germen en el aula CeMIT local, echando a andar como "un cajón de saber del territorio, actuales y pasados, recogidos con texto, fotos, audios y vídeos". Y todo, se subraya, "con una alta componente de participación social".
Hasta ahora, la web juntó contribuciones de 300 personas, cosechó más de 700.000 visitas, contabilizó 75.000 accesos únicos y, como proyecto social, también juntó un buen puñado de premios relacionados con la dinamización cultural y la inclusión digital.
Por lo que se refiere a la historia número 1.000, es un artículo rubricado por el antiguo cura de San Sadurniño y Santa Mariña, Ramón Díaz Raña, quien nos lleva de la mano al final del Franquismo y, más en detalle, a las "tensas relaciones que mantenía con el alcalde de aquel entonces, Santiago Secada", quien llegó a remitirle al Gobierno Civil un informe para que las autoridades vigilaran de cerca la actividad pública, política y religiosa del párroco, acusado por Secada, entre otras cosas, de organizar conferencias "aparentemente de propagación del galleguismo" y de fomentar "una revolución revisionista" contraria a los principios del movimiento.
Volviendo al balance del Ayuntamiento, el equipo de Gobierno local también destaca las diferentes ramas que crecieron del tronco original, con proyectos paralelos como el canal audiovisual Tengo una huerta en San Sadurniño o el encuentro audiovisual Chanfaina Lab, que el próximo mes de septiembre emprenderá su quinta edición. El Ayuntamiento también destaca la media docena de premios obtenidos hasta el momento por la iniciativa, entre ellos el Acting concedido dentro de un proyecto de ámbito europeo o el Rodolfo Prada otorgado por la Diputación de Ourense a las mejores experiencias de gestión cultural, además de los alcanzados por Tengo una huerta en distintos festivales.