Sin embargo, este proceso, que en muchos casos es complicado debido a la escasa adaptación de los dispositivos tecnológicos a las necesidades de las personas mayores, va dando sus frutos y ya ha logrado que cerca de la mitad de las personas mayores de los principales países europeos sean usuarios de WhatsApp.
Como ocurre con personas que tienen una discapacidad, muchas personas mayores necesitan ciertas ayudas para utilizar un smartphone o una tableta, ya sea para facilitar ver el texto en las pantallas o para simplificar su uso.
Aún queda mucho por avanzar en este campo, pero una de las pocas empresas especializadas en desarrollar móviles para estas personas, Doro, ha presentado un estudio en el que muestra el creciente interés de las personas mayores por la tecnología.
En concreto, el informe afirma que en Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Suecia, que son los países que participaron en el estudio, más de dos tercios de las personas mayores están interesadas en la tecnología, pero que, más allá de los teléfonos móviles y ordenadores, son muy pocos los que han ido incorporando ayudas para mejorar su calidad de vida.
Así, la práctica totalidad de los encuestados (el 94%) asegura que quiere vivir en su casa el mayor tiempo posible, sin embargo sólo uno de cada diez invierte en tecnología que le podría ayudar a lograr ese objetivo.
Por esta razón es fundamental avanzar en la adaptación de la tecnología a las necesidades de cada persona y en la divulgación de las opciones que las personas mayores, y también las personas con discapacidad, tienen para poder mejorar su calidad de vida.