Se trata de unas gafas que integran distintos sensores capaces de medir desde el movimiento del ojo hasta las señales del cerebro mediante un electroencefalograma.
Estos sensores ayudarían a mejorar la salud del usuario adelantando problemas o monitorizando su evolución. También incorpora tecnología útil para detectar caídas o para la detección rápida de ataques de epilepsia, por ejemplo.
Pero la utilidad de estas gafas no se limita a la salud, ya que, además, están pensadas para mejorar el ocio de personas con discapacidad física utilizando el movimiento de los ojos.
Según el texto publicado en la revista de la American Chemical Society (ACS), este prototipo está pensado para conectarse a otros sistemas y permitir manejar videojuegos.
Por ahora, en las pruebas estos videojuegos se limitan a acciones sencillas como el movimiento de objetos de un lado a otro, pero el objetivo es ir mejorando para facilitar la participación en videojuegos más complejos.
Otra función que incorporan estas gafas, cuya moldura está fabricada mediante una impresora 3D, es la capacidad de cambiar la tonalidad del cristal en función de si le llegan rayos ultravioletas o no, convirtiéndose en unas gafas de sol y ayudando a proteger los ojos.