La educación en nuevas tecnologías, por muchos y variados motivos (por ejemplo, las TIC abren un montón de posibilidades laborales, profesionales, comunicativas creativas y de emprendimiento), se está introduciendo en nuestro sistema educativo, aunque a lo mejor no tan pronto como sería de desear. El más reciente avance en esta dirección de una docencia más volcada con las herramientas digitales se presentó hoy oficialmente en Santiago, en la Ciudad de la Cultura, donde el Gobierno gallego dio a conocer que nuestros centros educativos de secundaria contarán el curso que viene con un Bachillerato de excelencia en Ciencias y Tecnologías, el STEMbach. Será, señaló la Xunta, una alternativa docente que abarcará un proyecto final que el alumnado, individualmente o en grupo, deberá explicar y defender al final del segundo año.
Estos y otros datos fueron ofrecidos por el conselleiro de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria, Román Rodríguez, que desgranó en la presentación de hoy un paquete de iniciativas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) para el próximo curso 2018/19, enmarcadas en Edudixital 2020, en el que se integra precisamente dicho bachillerato tecnológico-científico (que será la acción prioritaria). Según indicó el conselleiro, el STEMbach es una opción formativa concebida para Humanidades o para Ciencias y, además, será en sí misma un puente con la enseñanza universitaria y un entrenamiento de cara a lo que les espera a los estudiantes al final del bachillerato. De hecho, dicho proyecto a defender forma parte de este entrenamiento.
Este proyecto, semejante al trabajo de fin de grado, será co-dirigido por una persona docente perteneciente a un departamento universitario o a un centro de investigación de prestigio del Sistema Universitario de Galicia (SUG). El conselleiro también hizo saber que el alumnado cursará alguna materia extracurricular semanal relacionada con el ámbito de materias STEM y "con una orientación al trabajo en la mejora de las competencias comunicativas y digitales". Esta materia tendrá una carga lectiva semanal de 2 o 3 horas fuera del horario común del alumnado. Asimismo, los estudiantes harán actividades complementarias de formación, organizadas por el centro en colaboración con universidades o entidades u organismos investigadores, o personas investigadoras de reconocida competencia; como conferencias, talleres o proyectos. El alumnado recibirá al finalizar una certificación acreditativa de la dirección del centro de que realizó los estudios correspondientes a este programa.
Otra de las nuevas acciones STEM presentadas hoy es la creación de los Espacios Maker, en palabras del conselleiro "lugares en los propios centros educativos que fomentan la creatividad del alumnado bajo la máxima de aprender haciendo". Estos espacios incluirán equipación específica y una aportación económica y estarán destinados a alumbrando, profesorado e incluso familias para que "puedan desarrollar proyectos mediante la experimentación". En esta primera convocatoria se busca llegar a 10 centros educativos, a los que se suministrará del equipamiento necesario, así como de una aportación individual de 2.000 euros.
A lo dicho hace falta añadir la Semana STEM, que se va a celebrar entre finales de agosto y principios de septiembre de 2018, y también el primer campamento científico-tecnológico en inglés: la STEMweek, en la que podrán participar 200 alumnos de 3º y 4º de ESO. Estas 200 plazas se suman a las 450 de este año de la Semana STEM, con lo cual un total de 650 chicos y chicas podrán mejorar sus conocimientos científico-tecnológicos en campamentos fuera del horario lectivo.