Comienzan las clases para la mayor parte de los escolares de nuestra tierra (este jueves) y las incógnitas sobre cómo se va a desarrollar el curso son tan grandes, en esta compleja situación marcada por la COVID, que es difícil saber por donde comenzar. En el largo paquete de incertidumbres también hay unas cuantas cuestiones tecnológicas relevantes, entre otras cosas porque claro está que las TIC tendrán este año un papel más relevante aun que el año pasado. Para ayudarnos a clarificarlas, el Colegio Profesional de Ingeniería en Informática de Galicia (CPEIG) acaba de ofrecer una serie de consejos para ayudar a los padres, madres, tutores y docentes a 'hacer una transición más fácil'. Y, apunta la entidad que preside Fernando Suárez, 'teniendo en cuenta el gran papel que cumple la informática en estos tiempos de pandemia en la educación de los menores, y presumiendo que la formación online puede tener una presencia destacada en el contexto actual marcado por la COVID-19'.
Para comenzar, el CPEIG explica que 'es importante disponer de un equipo informático adecuado para estudiantes, padres o tutores y docentes, aunque todos deben estar preparados para los problemas tecnológicos que trae consigo a la vuelta al cole'. Los casos más frecuentes, apunta el colectivo profesional, 'pueden ser problemas con la temperatura del terminal, fallos de conexión Wi-fi, la poca duración de la batería del portátil, el almacenamiento del ordenador y los problemas a la hora de enviar archivos pesados'. Para evitar el sobrecalemntamiento de la máquina, el CPEIG señala que 'es preciso mantener limpio y libre de obstáculos el sistema de ventilación, detectar que funciona correctamente y entender qué programas están mejor o peor adaptados a las especificaciones de su ordenador'.
Por otra parte, el colegio recuerda que son muchos los usuarios que se quejan de problemas de conexión que hacen que la educación a distancia sea imposible, a pesar de haber contratado un acceso a Internet óptimo. Para enmendarlo, 'se puede buscar una localización mejor en la casa que esté más próximo al router, usar puntos de acceso o repetidores, o recurrir a una conexión por cable', explican los expertos del CPEIG, poniendo el foco en otro problema relevante: la escasa autonomía de los portátiles, que se pueden resentir por condicionantes como un uso intensivo o una inadecuada configuración de la gestión de energía, un 'grave problema que le puede surgir al estudiante especialmente si la batería se agota durante una clase importante o un examen'. Según señala el CPEIG, unos trucos sencillos son 'cambiar la configuración de energía del portátil, mantener abiertos solo los programas que se estén usando o reducir el brillo de la pantalla'.
El colegio recuerda que el almacenamiento también es un caballo de batalla en el que 'se debe trabajar para mejorar el manejo de documentos y archivos del ordenador y tener espacio libre'. A este respeto, los informáticos recuerdan que 'existen soluciones que van desde la eliminación de archivos prescindibles y la desinstalación de aquellos programas a los que no se les da un uso frecuente, hasta la incorporación de una unidad de almacenamiento externo que pueda garantizar un espacio extra'.
Por último, el CPEIG destaca que muchos padres suelen quejarse de la dificultad para enviar archivos por email a raíz de las limitaciones de espacio que muchas plataformas de correo electrónico imponen a la hora de adjuntar elementos. El CPEIG propone como solución útil recurrir a servicios de almacenamiento en la nube, con opciones gratuitas como WeTransfer, Dropbox, Google Drive, OneDrive o iCloud.
Protección de datos en la vuelta al cole
Otro aspecto no menos importante a la hora de volver al cole es la cuestión de la privacidad. El CPEIG ofrece una serie de consejos para padres, profesores y centros educativos para que hagan un esfuerzo en la protección de los menores: 'Deben tener un especial cuidado con la publicación de fotografías, vídeos o audios de menores, y deben pensar en el contenido de ese archivo antes de compartirlo'. Un punto destacado a tener en cuenta es la imagen. El CPEIG señala que los familiares que tomen fotografías en un evento del centro educativo, tales como fiestas, actividades deportivas, funciones de teatro, etc., 'solo pueden hacer uso de ellas en su ámbito personal y doméstico, y no compartirlas ni publicarlas en abierto en las redes sociales'. Además, cuando los centros quieran utilizar datos personales de los alumnos con una finalidad distinta a la educativa, como el uso de imágenes para publicidad o promoción en redes sociales, 'deberán informar a los padres o tutores, o a los propios alumnos si estos son mayores de 14 años, y solicitarles el consentimiento'.
Por otra parte, los centros educativos y profesores 'deben prestar atención a las nuevas tecnologías que utilizan en el desarrollo de sus labores educativas y en su organización'. El CPEIG explica que algunas apps y servicios en la nube 'pueden no proporcionar la seguridad necesaria o tratar los datos de los menores para crear perfiles de aprendizaje, preferencias o comportamiento'. Y añade: 'Los profesores solo deben utilizar aplicaciones que ofrezcan la suficiente seguridad y estén supervisadas por el centro e informar a los padres o tutores. Por eso deben comunicarse preferiblemente con centro educativo a través de las plataformas y medios proporcionados'.