- Con el objetivo de pasar de un envejecimiento activo “Receptor” de actividades y servicios a un envejecimiento activo “Emisor” de alternativas
Existen muchas propuestas para mejorar el bienestar de las personas mayores. Algunas siempre presentes en ámbitos especializados, como por ejemplo, realizar ejercicio físico, u optar por una dieta saludable. Esta oferta, es todavía necesaria y útil, pero este perfil de persona mayor “receptora” de servicios, está cambiando progresivamente a pasos agigantados. Cada vez existen más personas mayores que se plantean como prioridad, participar activamente, realizar una aportación eficaz y constructiva en la sociedad en la que se integra, constituyendo lo que la
Confederación de Mayores Activos (Confemac) denomina “Envejecimiento Activo Emisor”.
“Estas personas dan un paso más en el concepto de bienestar porque no solo trabajan para estar bien físicamente, sino que además, buscan el equilibrio que parte desde su propio interior” explican desde de la asociación, y “el desarrollo de recursos y habilidades personales que les aporten, el máximo confort a ellas mismas y que aporten bienestar al entorno”.
Para que este proceso sea exitoso, matizan, “debe partir del propio interior, buscar el bienestar de dentro hacia fuera, y no al revés”.
Para Confemac en este contexto, el modelo de envejecimiento activo de los últimos años ha consistido principalmente en ofertar una amplia gama de talleres, en la que había y hay varios papeles muy diferenciados: el de la entidad facilitadora de alternativas, el de la persona experta (monitor o monitora) y el de las personas mayores, receptoras de los conocimientos y habilidades. Este modelo es el que denomina envejecimiento activo “receptor”.
El resultado de este modelo, asegura la entidad, aún sigue siendo válido y tiene excelentes resultados pero la situación económica y los perfiles de las nuevas generaciones de personas en edad de jubilación “nos invitan a hacer un replanteamiento alternativo no para sustituir, sino para complementar el modelo de los últimos años”.
Las personas mayores “cada vez están más preparadas y más disponibles para ejercer una verdadera participación activa” subrayan, “actuando no solo como receptoras de servicios sino también como generadoras de ideas, actividades y programas hacia las personas de su propia generación y a nivel intergeneracional”.
Generaciones sénior creativas
La agrupación entiende que “ya están surgiendo espontáneamente algunas iniciativas en esta dirección, pero serán mucho más visibles si se estimulan intencionadamente, fomentando el empoderamiento de estas personas”. En las circunstancias actuales, señala, “puede ser muy oportuno prestar atención a estas nuevas tendencias, estimulando una participación activa y comprometida con el propio colectivo y con la sociedad en general”.
Así, desde Confemac, programas como “Mayores Solidarios”, “Mostrando otros horizontes”, “Voluntariado para educar en participación y solidaridad desde la experiencia”, el “Taller de experiencias intergeneracionales” o “Experiencia y juventud, fomentando el emprendimiento” se desarrollan, explican “como pioneros de un envejecimiento emisor que invitamos a conocer para trabajar juntos en iniciativas creativas en pro de la participación y el bienestar de toda la ciudadanía”.
Por todo ello, el modelo de envejecimiento activo “receptor” de alternativas para la ocupación del tiempo libre “sigue siendo válido” opinan, pero, “las circunstancias nos invitan a apostar a la vez por un envejecimiento activo, creador y emisor de alternativas para la sociedad actual y de futuro. Las capacidades están ahí pero hay que despertarlas iluminarlas, ayudar a evidenciarlas de forma que estas personas mayores tomen conciencia de su propio potencial”.
El empoderamiento de las personas mayores, concluyen, “debe compaginar el enfoque individual y el colectivo”. Por ello, proponen a las entidades que trabajan con mayores que “estimulen su capacidad de análisis confiando en su creatividad y que en que fomenten y potencien sus iniciativas. Más que trabajar “para” se trata de trabajar “con” las personas mayores en la búsqueda de su desarrollo personal y colectivo integradas en el acontecer cotidiano de la sociedad” concluyen.