El próximo 26 de abril la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Vigo acogerá la quinta edición de su Competición de Robots, que en su trayectoria superó los 3.000 participantes en cerca de 600 equipos. En colaboración con la rama de estudiantes del Institute of Electrical and Electronics Engineers y la sección de estudiantes de la International Society of Automation de la Universidad de Vigo, el concurso volverá a juntar en la escuela a cientos de estudiantes de las enseñanzas secundarias obligatorias, bachillerato y titulaciones superiores en la búsqueda de los mejores robots autónomos, diseñados, construidos y programados por ellas y ellos.
Después del éxito de participación conseguido edición tras edición, pasando de los 500 estudiantes y 110 equipos de la primera a los 1.000 participantes y 170 equipos del año pasado, el director de la Escuela considera muy difícil continuar incrementando el número de alumnas y alumnos, aunque continúan a aspirar al incremento del número de centros participantes con alguna directriz introducida en las bases para dar más juego a esa cuestión, ya que consideran positiva la participación de un mayor número de colegios e institutos, que tienen de plazo hasta el 31 de enero para inscribirse en la competición.
Un año más el alumnado de los centros participantes concurrirá al certamen en dos categorías: WALL-E, para estudiantado matriculado en cualquiera curso de enseñanza secundaria (ESO y Bachillerato) y R2D2 para estudiantes de titulaciones superiores (enseñanzas de Formación Profesional y titulaciones universitarias, además de otras personas interesadas). En el primer caso, el alumnado deberá montar y programar un robot móvil partiendo de un kit básico proporcionado por la organización (mBot Robot Educativo 2.4G), fácilmente programable con Scratch y compatible con la plataforma open source Arduino. Por su parte, en la categoría R2D2, las y los participantes deberán crear robots con un tamaño máximo de la envolvente de un cubo de 20 centímetros de lado, un peso máximo de 1.500 gramos y con sensorización, forma, color y configuración de tracción libre.
La competición mantiene la tónica de ediciones anteriores, pero incorpora alguna novedad como pasos de cebra en la prueba conocida como Barrendeiro (incrementando la dificultad) y la incorporación de un nuevo sistema de cronometraje para las pruebas.