- El delegado territorial, José Manuel Cores Tourís, informó hoy de la primera fase de la programación de cursos de la Consellería de Economía, Empleo e Industria, que invierte 11,6 millones de euros en la provincia de Pontevedra
- Explicó que los cursos estarán organizados por ayuntamientos, Diputación de Pontevedra, empresas, organizaciones empresariales y diversas entidades sociales
La Xunta de Galicia ofertará en las próximas semanas 44 cursos de formación para personas desempleadas en la comarca de Pontevedra, incluyendo Marín, de cara a incrementar sus posibilidades de acceso al mercado laboral. Así lo explicó hoy el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, quien destacó que se trata de una oferta de cursos de la Consellería de Economía, Empleo e Industria para trabajadores y trabajadoras sin empleo.
Cores Tourís informó de que en estos cursos se invierten cerca de 11,6 millones de euros en la provincia de Pontevedra, de los cuales, 1,8 corresponden a la comarca de Pontevedra.
Estas acciones formativas dirigidas prioritariamente a personas trabajadoras desempleadas (AFD) son sufragadas por la Consellería de Economía, Empleo e Industria y promovidas por instituciones, entidades sin ánimo de lucro y empresas. La Xunta de Galicia impulsa este año la formación para desempleados que se imparte en empresas, ayuntamientos o entidades sin ánimo de lucro, lo que permitirá poner en marcha a nivel gallego 750 cursos para 11.250 alumnos y alumnas, con ayudas por valor de 40,7 millones de euros para financiar cursos, que se vienen a sumar a otros 7 millones para becas que tienen como objetivo facilitar la asistencia de los beneficiarios financiando gastos de transporte, mantenimiento y conciliación.
En la comarca de Pontevedra están programados 44 cursos, 10 de los cuales están organizados por ayuntamientos (A Lama y Vilaboa) y la Diputación de Pontevedra (7 cursos) y 34 organizados por empresas y diversas entidades sociales. Como todos los años, añadió el delegado territorial, “es también destacable la implicación de los agentes sociales, tanto de las organizaciones empresariales así como de las entidades sociales”.
El objetivo de estas acciones formativas, afirmó Cores Tourís, “es reorientar la trayectoria profesional de las personas en situación de desempleo, ya que en el actual contexto resulta imprescindible reciclarse y formarse en nuevas materias; adaptarse para competir con más recursos en el panorama actual del mercado de trabajo”.
Al respecto, el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra valoró “la concurrencia de numerosos actores que ayudan a programar una oferta local, ajustada a las circunstancias del municipio o de la comarca, y por lo tanto más próxima a las necesidades reales de las empresas”.
José Manuel Cores Tourís incidió en que con este plan se pretende atender a los requerimientos de competitividad de las empresas, reconociendo los sectores en alza y calificando a las personas desempleadas en las habilidades que demandan en los nuevos viveros de empleo.
Por eso, subrayó, un año más abundan las acciones formativas relacionadas con la atención sociosanitaria, el turismo y las operaciones de gestión administrativa, aunque también se ofertan cursos de lenguas extranjeras, sistemas informáticos, equipos eléctricos, socorrismo, servicios financieros o montaje de infraestructuras, entre otros.
Las ayudas dirigidas la empresas, ayuntamientos y entidades sin ánimo de lucro incluyen novedades con respecto a años anteriores. En primer término, la convocatoria es por primera vez bienal (2017-2018) y esta característica posibilita la realización de acciones formativas más complejas y con un mayor período de duración. La extensión del período de ejecución de las acciones formativas a lo largo de dos ejercicios presupuestarios aportación a las entidades una mayor flexibilidad para su programación y permite excluir los períodos estivales y otros con un alto porcentaje de contrataciones temporales en los que las personas desempleadas tienen más dificultades para asistir a las acciones formativas. También se establece una reserva de crédito para solicitudes de financiación para acciones formativas en competencias clave, para facilitar el acceso a la formación en certificados de profesionalidad la aquellas personas sin estudios básicos.
Tienen preferencia para la participación en los cursos los siguientes colectivos de personas desempleadas: mujeres (especialmente víctimas de violencia de género), parados de larga duración, menores de 30 años, personas con discapacidad, personas que hayan suscrito y vigente un itinerario personalizado de inserción, en riesgo de exclusión social, personas con baja calificación y aquellas que tengan superados uno o varios módulos de un certificado de profesionalidad o que obtuvieran acreditaciones parciales. Se permite también la participación de hasta un 25% de personas trabajadoras ocupadas siempre y cuando las plazas no se cubran por desempleados.