Este sábado se celebra el Día Mundial del Braille, un sistema que permitió a las personas con discapacidad visual acceder al conocimiento, a la educación y a la tecnología, y que se ha convertido en el vehículo principal por el que millones de personas en todo el mundo se comunican con el mundo que les rodea.
Así lo celebra la ONCE, que afirma que este sistema de lectoescritura permitió que las personas ciegas salieran de la “oscuridad” y se abrieran “al mundo del conocimiento, la tecnología, la educación, el empleo y la vida, en definitiva, tal y como la conocemos hoy”.
Sin duda, el sistema Braille ha sido fundamental para la inclusión de las personas con discapacidad visual en infinidad de ámbitos de la vida y ahora se convierte en un aliado clave para que muchas de estas personas puedan acceder a la tecnología.
Asimismo, la ONCE reivindica un uso más activo del braille en bienes y servicios para que sean más accesibles para las personas ciegas y para facilitar su autonomía personal.
Este 4 de enero se conmemora el nacimiento del creador de este sistema, el francés Louis Braille, que “recuperó a los ciegos de la prehistoria en el acceso al conocimiento, como había hecho apenas unos siglos antes la imprenta con el resto de la humanidad”.
Desde entonces el braille ha seguido evolucionando y ahora se une a la tecnología para facilitar el acceso a la información y el conocimiento a las personas con discapacidad visual a través de distintos dispositivos, como las líneas braille.